JSA- Huelva
pedirá la retirada de símbolos religiosos de los colegios públicos
Huelva, 19 de agosto de 2009 . Con el inicio del nuevo curso escolar, Juventudes Socialistas de Huelva pedirá al Gobierno la retirada de los símbolos religiosos de los colegios públicos, ya que como afirma Ángel Romero, Secretario general de JSA-Huelva, “no es comprensible que siendo laico nuestro país, según se recoge en la Constitución, sigan existiendo colegios públicos con simbología alusiva a una religión, en concreto la Católica”. En este sentido, Romero apuntó que “con estos símbolos se está faltando al respeto de muchos ciudadanos que no se identifican en absoluto con ellos y que, por tanto, se sienten ofendidos y discriminados, ya que no se tienen en cuenta sus sensibilidades y estas quedan relegadas a favor de otra”.
La Educación en nuestro país y los edificios en los que ésta se desarrolla deben reflejar la pluralidad de nuestra sociedad y ser tolerantes con todas las interpretaciones posibles de la vida. Los edificios públicos como los colegios representan a las instituciones y al Estado, y no pueden albergar simbología en la que se haga ostentación de una religión, ya que España se define como aconfesional. Tal y como apuntó el Secretario general de los jóvenes socialistas de Huelva, “esta simbología es la herencia que todavía perdura desde otros tiempos en los que la libertad y la tolerancia no eran valores de nuestro país”, por ello, según apuntó Romero, “tenerlos colgados en las paredes de nuestros colegios es seguir manteniendo viva la llama de la intolerancia, la intransigencia y la imposición de la etapa dictatorial franquista; una etapa que, afortunadamente, ya terminó hace algunos años, y de la que tenemos que pasar ya página en todos sus ámbitos, y este es uno más”.
Así mismo, Romero ha relacionado estos símbolos con otros alusivos a la dictadura franquista, por ser de la misma época y enmarcarse en la misma ideología, que todavía siguen vigentes en nuestro país. En este sentido, Romero ha abogado de nuevo por la retirada de todos los símbolos franquistas de los lugares públicos por representar y traer al recuerdo de muchos ciudadanos la dura represión que durante cuatro décadas asoló a nuestro país.